“SE CIERRA UNA ERA DEL PERIODISMO EN AGUASCALIENTES: TRIBUNA LIBRE, PÁGINA 24 Y AGUASCALIENTES EL PERIÓDICO BAJARÁN LA CORTINA”
Por: #AgsRadioTvNoticias
✅ El próximo viernes 18 de septiembre concluirá una historia periodística que comenzó en 1983 con Tribuna Libre, continuó en 1997 con Página 24 y posteriormente sumó a Aguascalientes El Periódico, proyectos fundados y encabezados por el periodista y empresario Ramiro Luévano López.
✅ Con el cierre también terminarán operaciones las sucursales vinculadas con esta estructura periodística en Zacatecas y Guadalajara, poniendo fin a más de cuatro décadas de coberturas, reporteros en las calles, fotografía, información policiaca, política y seguimiento diario a la vida pública de la región.
📰🕯️ El próximo viernes no solamente cerrarán oficinas ni dejarán de circular tres nombres conocidos dentro del periodismo de Aguascalientes. También terminará una época construida entre tinta, papel, teléfonos de redacción, cámaras, agendas, reporteros en la calle y jornadas interminables encabezadas durante décadas por Don Ramiro Luévano López. 👇🏽👇🏽
El próximo viernes 18 de septiembre de 2026 quedará marcado como una fecha importante dentro de la historia de los medios de comunicación en Aguascalientes. Tribuna Libre, Página 24 y Aguascalientes El Periódico cerrarán sus puertas, concluyendo una etapa que comenzó hace más de cuatro décadas bajo la visión, dirección y liderazgo del periodista y empresario Ramiro Luévano López.
No se trata solamente del cierre de oficinas, de la suspensión de una edición impresa o del final de varias cabeceras. Termina también una manera de hacer periodismo que durante años mantuvo reporteros en las calles, oficinas públicas, municipios, corporaciones policiacas y el Congreso del Estado, siguiendo de cerca los acontecimientos que formaban parte de la vida cotidiana de Aguascalientes.
La historia comenzó en 1983, cuando Ramiro Luévano López puso en marcha Tribuna Libre, publicación que nació como semanario y que con el paso de los años ganó un lugar dentro del panorama periodístico local. Bajo el lema “La Voz del Pueblo”, comenzó a construir una identidad propia, particularmente reconocida por su cobertura de la fuente policiaca.
Aquella historia tuvo también un domicilio que quedó ligado a la memoria del periodismo de Aguascalientes. Todo comenzó en la famosa “Calle del Terror”, en pleno Centro Histórico, sobre González Saracho número 318, desde donde salieron las primeras ediciones y comenzaron a construirse las bases de lo que después se convertiría en una estructura periodística mucho mayor.
En González Saracho 318 se vivieron años de teléfonos sonando, reporteros entrando y saliendo, fotografías llegando a la redacción y noticias que debían convertirse rápidamente en páginas. Desde ahí comenzó un proyecto que creció hasta necesitar otro espacio para albergar oficinas, personal, redacción y la maquinaria necesaria para llevar cada edición a las calles.
Años después, la empresa cambió su domicilio a avenida Ignacio Zaragoza número 205, casi esquina con avenida Francisco I. Madero, en el corazón de la ciudad. Ahí quedarían instaladas las oficinas, la redacción y la rotativa desde donde continuaría la operación de Tribuna Libre, Página 24 y posteriormente Aguascalientes El Periódico.
En ese inmueble permanecen hasta estos días buena parte de los espacios donde se hizo posible el trabajo cotidiano de estos medios. Desde ahí salieron durante años noticias policiacas, políticas, sociales, municipales y estatales, llevando diariamente información de toda índole a la ciudadanía de Aguascalientes.
Accidentes, detenciones, operativos, denuncias y sucesos ocurridos en colonias, carreteras, comunidades y municipios formaron parte esencial de Tribuna Libre. Esa presencia en la fuente policiaca terminó convirtiéndose en una de sus principales señas de identidad y acercó al periódico a generaciones de lectores interesados en conocer lo que sucedía diariamente en el estado.
Pero Tribuna Libre amplió también su cobertura hacia la política, los asuntos sociales, las actividades gubernamentales y la información municipal. Para 2026 alcanza 43 años desde aquel comienzo en 1983, acumulando décadas de fotografías, entrevistas, denuncias, investigaciones, cambios de gobierno y acontecimientos que quedaron plasmados en sus páginas.
Gobernadores, alcaldes, diputados, funcionarios, dirigentes partidistas y mandos policiacos pasaron por distintas etapas de la vida pública mientras el periódico seguía documentando los cambios de Aguascalientes. Sus ejemplares terminaron convirtiéndose, con el paso del tiempo, en testigos impresos de distintas épocas de la historia local.
Catorce años después de la aparición de Tribuna Libre llegaría el proyecto que consolidaría la presencia de Ramiro Luévano López dentro del periodismo diario. El 18 de marzo de 1997 nació Página 24, con el lema “El Mejor Periodismo Diario” y el reto de llevar todos los días una nueva edición a los lectores.
Página 24 significó una operación completamente distinta. Mantener un diario exigía una red permanente de reporteros, fotógrafos, editores y trabajadores capaces de seguir la agenda pública desde las primeras horas del día y convertir todo ese movimiento en un periódico terminado antes de comenzar una nueva jornada.
La cobertura llevaba a los reporteros a Gobierno del Estado, Municipio de Aguascalientes, Congreso del Estado, municipios del interior y corporaciones de seguridad. Había que atender ruedas de prensa, sesiones legislativas, giras, entrevistas, operativos y acontecimientos imprevistos que podían cambiar en minutos lo que se había planeado desde la mañana.
Detrás de aquella maquinaria se encontraba permanentemente Don Ramiro Luévano. No era solamente el fundador cuyo nombre estaba ligado a los periódicos; conocía a sus reporteros, seguía las fuentes, distribuía coberturas y sabía qué temas podían convertirse en noticia antes de que terminara el día.
Su conocimiento de la ciudad y de la dinámica informativa le permitía decidir quién debía acudir a una cobertura, qué asunto necesitaba seguimiento y dónde podía surgir información relevante. Cuando un acontecimiento inesperado alteraba la agenda, también sabía mover las piezas para mantener a la redacción trabajando al ritmo de la noticia.
Hacer un periódico diario significaba salir, preguntar, conseguir declaraciones, tomar fotografías y volver a la redacción. Después comenzaba otra carrera: escribir las notas, revisar textos, seleccionar imágenes, jerarquizar información, construir encabezados, formar las páginas y dejar lista una edición que pocas horas después estaría nuevamente en las calles.
Y entonces todo comenzaba otra vez. Esa rutina convirtió a Página 24 y Tribuna Libre en nombres conocidos dentro de la vida periodística de Aguascalientes y permitió que el proyecto rebasara las fronteras estatales, con presencia en Zacatecas y una estructura vinculada también con Guadalajara, Jalisco.
Lo que había nacido como un semanario en Aguascalientes terminó transformándose en un proyecto de alcance regional. Página 24 llegará al viernes 18 de septiembre de 2026 con 29 años y seis meses de historia desde aquella primera edición publicada el 18 de marzo de 1997.
En esas casi tres décadas cambió la ciudad y también cambió radicalmente la manera de informar. Llegaron internet, las redes sociales y los teléfonos inteligentes; las noticias comenzaron a circular prácticamente en tiempo real y muchas de las herramientas tradicionales de los reporteros fueron sustituidas por nuevas tecnologías.
Página 24 perteneció a una generación nacida alrededor del periódico impreso, cuando una edición física era el resultado de largas horas de trabajo. Aun con la transformación del consumo de noticias, aquella estructura continuó representando una forma de ejercer el oficio basada en la cobertura directa y en la presencia cotidiana en las fuentes.
Con el paso del tiempo se sumaría Aguascalientes El Periódico, uno de los proyectos más recientes relacionados con Ramiro Luévano López. Surgió dentro de un ecosistema informativo completamente distinto, pero quedó integrado a la misma historia empresarial y periodística que había comenzado décadas atrás.
Tribuna Libre, Página 24 y Aguascalientes El Periódico terminaron así unidos por una misma raíz y por una figura imposible de separar de su historia: Ramiro Luévano López. Su fallecimiento representó un golpe profundo porque la empresa no solamente perdió a su fundador, sino también al hombre que durante décadas condujo su funcionamiento cotidiano.
Don Ramiro conocía la lógica de sus redacciones y sabía dónde colocar cada pieza. Entendía qué fuente debía seguirse, qué reportero podía encargarse de determinada cobertura y cómo reaccionar cuando una noticia inesperada obligaba a modificar todo el trabajo previsto para esa jornada.
La vida de un periódico depende de muchos engranes. Reporteros, fotógrafos, editores, diseñadores, personal administrativo, trabajadores de impresión y otras áreas deben funcionar de manera coordinada para que una edición pueda llegar a manos del lector, y durante años Ramiro Luévano fue una figura central en esa operación.
Después de su fallecimiento llegó una realidad inédita para la empresa: continuar sin el hombre que había construido, acompañado y dirigido aquellos proyectos prácticamente desde su origen. Ahora, tiempo después de aquella ausencia, llegará también el cierre definitivo de esta etapa.
El viernes 18 de septiembre de 2026 concluirán las operaciones de Tribuna Libre, Página 24 y Aguascalientes El Periódico. También terminarán actividades las sucursales relacionadas con esta estructura en Zacatecas y Guadalajara, cerrando una presencia regional construida a lo largo de los años.
La fecha tendrá un significado especial para quienes alguna vez caminaron por esas redacciones: reporteros que recibieron una agenda y salieron a buscar información, fotógrafos que recorrieron calles y carreteras, editores que recibían textos contra reloj y trabajadores que permanecían hasta que la última página estuviera lista.
También estarán en esa memoria quienes esperaron durante horas afuera de hospitales, comandancias, presidencias municipales, dependencias gubernamentales o el Congreso para conseguir una declaración. Y, por supuesto, los voceadores y lectores que durante años recibieron y tuvieron entre sus manos cada nueva edición.
Una llamada podía cambiar una portada. Una entrevista conseguida en la calle podía convertirse en la noticia principal, mientras un hecho policiaco ocurrido cuando la edición prácticamente estaba cerrada podía obligar a modificar páginas enteras en cuestión de minutos.
Esa intensidad fue parte de la vida cotidiana de estos periódicos. Fueron miles de historias, fotografías, encabezados y jornadas completas de trabajo; generaciones de periodistas y trabajadores que en algún momento participaron en una maquinaria informativa que consiguió mantenerse activa durante más de cuatro décadas.
Algunos permanecieron muchos años y otros continuaron posteriormente su camino en diferentes medios de comunicación, pero todos formaron parte de una etapa del periodismo local. Una época en la que estar físicamente en el lugar de los hechos era indispensable y en la que cada edición cerrada representaba el final de una carrera contra el tiempo.
Por eso el próximo viernes no será únicamente una fecha administrativa. Será el final de una época que atravesó la transformación del periodismo desde el papel y la tinta hasta las páginas digitales, las transmisiones inmediatas y las redes sociales.
Tribuna Libre estuvo presente durante 43 años. Página 24 llegará al cierre con 29 años y seis meses, mientras que Aguascalientes El Periódico representó una etapa posterior dentro de aquella misma estructura construida alrededor del trabajo y liderazgo de Don Ramiro Luévano.
Independientemente de las diferencias editoriales, posiciones políticas, polémicas o discusiones que pudieron acompañar a estos medios a lo largo de su historia, su presencia durante décadas forma parte del paisaje periodístico de Aguascalientes y de la evolución de la prensa local.
El viernes llegará el momento de apagar luces y cerrar oficinas. En avenida Ignacio Zaragoza número 205, casi esquina con Francisco I. Madero, permanecerá la rotativa y quedarán los espacios que durante años recibieron a reporteros, fotógrafos, editores y trabajadores que hicieron posible cada edición.
Quedarán también los archivos, fotografías, columnas, reportajes, portadas y miles de noticias capaces de reconstruir distintas etapas de Aguascalientes. Porque los periódicos, además de informar en su momento, terminan convirtiéndose con el paso de los años en documentos de la memoria de una sociedad.
En esas páginas quedaron registrados gobiernos, promesas, conflictos, problemas de la ciudad, sucesos policiacos, acontecimientos sociales y episodios de la vida cotidiana. Volver a esos ejemplares permite regresar a otra época y observar cómo era el estado, qué preocupaba a su gente y qué noticias marcaban cada momento.
También permanecerá la huella de Ramiro Luévano López, periodista y empresario que dedicó buena parte de su vida a levantar estos proyectos. Primero estuvo Tribuna Libre en aquella famosa “Calle del Terror”, sobre González Saracho número 318; después vendría Página 24 y, más adelante, Aguascalientes El Periódico.
Aquella historia cambiaría de domicilio hasta llegar a avenida Ignacio Zaragoza número 205, donde quedarían la redacción, las oficinas y la rotativa. Entre ambos puntos transcurrieron décadas de trabajo, cambios tecnológicos, coberturas, noches de cierre y generaciones enteras que participaron en la construcción diaria de estos periódicos.
Durante todo ese recorrido hubo un nombre que permaneció como referencia: Ramiro Luévano López. El fundador, director y empresario, pero sobre todo el hombre que durante décadas movió las piezas necesarias para que cada mañana sus reporteros volvieran a salir a las calles en busca de la siguiente noticia.
📰🕊️ Este viernes bajarán la cortina tres medios, pero quedará una historia imposible de borrar del periodismo de Aguascalientes: la que comenzó en González Saracho 318, creció hasta Ignacio Zaragoza 205 y dejó tras de sí más de cuatro décadas de tinta, papel, fotografías, coberturas, madrugadas y miles de noticias que hoy forman parte de la memoria de la ciudad.