“LA TIERRA MODIFICARÁ SU RITMO ESTE 26 DE JULIO Y EL DÍA SERÁ EL MÁS CORTO DEL AÑO”
Por: #AgsRadioTvNoticias
La rotación terrestre se acelerará este domingo 26 de julio de 2026, reduciendo la duración del día alrededor de 0.65 milisegundos frente a las 24 horas habituales.
La variación será imposible de percibir y no representa peligro, aunque resulta relevante para los sistemas científicos y tecnológicos que requieren una medición precisa del tiempo.
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La Tierra tendrá una modificación en su velocidad de rotación durante el domingo 26 de julio. El planeta completaría su giro sobre el eje una fracción de milisegundo antes de las 24 horas, en un fenómeno relacionado con la Luna, la atmósfera, los océanos y los movimientos internos del propio planeta.![]()
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Las proyecciones basadas en datos del Servicio Internacional de Rotación de la Tierra y Sistemas de Referencia (IERS) colocan al 26 de julio como el posible día más corto de 2026, con aproximadamente 0.65 milisegundos menos que los 86 mil 400 segundos utilizados como referencia.
Esta diferencia equivale a 0.00065 segundos, por lo que ninguna persona podrá sentirla. Los relojes domésticos, teléfonos celulares y actividades cotidianas continuarán funcionando con normalidad, sin que sea necesario modificar horarios.
La duración exacta de un día no permanecerá completamente fija. Aunque utilizamos 24 horas como medida estándar, la Tierra puede completar su rotación algunos milisegundos antes o después debido a distintos procesos naturales.
Uno de los factores que intervienen es la posición de la Luna. La atracción gravitacional lunar modifica ligeramente el movimiento terrestre y puede acelerar o desacelerar la rotación durante determinados momentos de su órbita mensual.
También participan las corrientes oceánicas, los movimientos de la atmósfera y la redistribución de masa en diferentes regiones del planeta. Estos cambios alteran el momento de inercia terrestre y producen pequeñas variaciones en la duración de cada jornada.
Los movimientos del núcleo externo, compuesto por hierro y níquel en estado líquido, también pueden intercambiar energía con el manto y la corteza. Los científicos mantienen bajo observación estos procesos, ya que todavía no existe una explicación única para todas las fluctuaciones registradas.
El bamboleo de Chandler, una pequeña oscilación natural del eje terrestre, forma parte de los fenómenos analizados. Su comportamiento puede intervenir en las mediciones, aunque no es considerado la única causa de la modificación prevista para el 26 de julio.
El deshielo de las regiones polares tiene un efecto diferente. El agua que se desplaza hacia las zonas ecuatoriales redistribuye la masa del planeta y tiende a disminuir la velocidad de rotación, alargando ligeramente los días, según estudios respaldados por la NASA.
La variación esperada para el domingo 26 de julio sería la mayor reducción en la duración de un día durante 2026, pero no establecería un récord histórico. La jornada más corta de la era de los relojes atómicos continúa siendo el 5 de julio de 2024, con 1.66 milisegundos menos de duración.
Durante 2025 también se registraron jornadas más breves. El 10 de julio de ese año, la Tierra completó su giro aproximadamente 1.37 milisegundos antes, una diferencia mayor a la proyectada para este 2026.
En términos generales, los datos actuales muestran que la Tierra está desacelerando durante 2026, luego de varios años con rotaciones más rápidas. El posible acortamiento del 26 de julio sería una fluctuación diaria dentro de ese comportamiento variable.
Estas diferencias son relevantes para la navegación por satélite, las telecomunicaciones, las redes digitales y determinadas operaciones financieras. Todos estos sistemas utilizan el Tiempo Universal Coordinado para conservar una sincronización extremadamente precisa.
La modificación no obligará a retirar un segundo de los relojes mundiales. El IERS confirmó que no se aplicará ningún segundo intercalar, positivo o negativo, al terminar diciembre de 2026.
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El domingo tendrá la misma duración para la vida cotidiana, aunque científicamente será una fracción más corto. La variación no representa una amenaza, pero permitirá continuar estudiando los movimientos de la Tierra y perfeccionar la precisión de los sistemas que dependen del tiempo mundial.