“MÉXICO SALPICADO MÁS DE 25 VECES EN EL EXPEDIENTE MADURO: LA ACUSACIÓN DE EUA DESTAPA UNA RED QUE CRUZÓ FRONTERAS, GOBIERNOS, SOBORNOS Y SILENCIOS”
Por: #AgsRadioTvNoticias
✅ El nombre de México aparece de forma reiterada en la acusación estadounidense, como pieza clave en la red criminal ligada al régimen venezolano.
✅ Cárteles, rutas, pasaportes diplomáticos y complicidades políticas forman parte del señalamiento judicial que amenaza con sacudir a más de un país.
🚨🌎 La acusación presentada por Estados Unidos contra Nicolás Maduro no se limita a Venezuela ni a un conflicto bilateral. El documento judicial es claro y perturbador: México aparece mencionado al menos 25 veces, no como referencia incidental, sino como nodo estratégico dentro de una red criminal transnacional que operó durante más de dos décadas 👇🏽👇🏽
De acuerdo con el expediente presentado ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, entre 1999 y 2020 México dejó de ser solo un territorio de tránsito y pasó a convertirse en una plataforma logística, operativa y financiera para la estructura conocida como la mafia de los soles, un aparato criminal incrustado en el poder venezolano y vinculado directamente al régimen de Maduro.
El documento judicial describe una alianza sistemática con organizaciones criminales mexicanas. El Cártel de Sinaloa es mencionado en al menos 14 ocasiones y Los Zetas en 13, señalados como socios clave para el movimiento de cargamentos, recursos ilícitos y redes de protección. No se trató de encuentros aislados, sino de una coordinación sostenida, con rutas que atravesaron Honduras, Guatemala y México, lubricadas por sobornos, omisiones deliberadas y complicidades institucionales.
Puertos, aeropuertos y sistemas financieros mexicanos aparecen descritos como puntos de enlace marítimo, aéreo y económico, utilizados por organizaciones criminales internacionales, entre ellas el Tren de Aragua, hoy considerado una de las estructuras delictivas más peligrosas del continente.
Uno de los señalamientos más incómodos apunta al periodo 2006–2008, cuando Nicolás Maduro fungía como canciller del gobierno de Hugo Chávez, coincidiendo con el sexenio de Felipe Calderón en México. Según la acusación, habrían sido vendidos pasaportes diplomáticos venezolanos a operadores criminales activos en territorio mexicano, permitiéndoles viajar sin controles, usar vuelos oficiales y repatriar ganancias ilícitas bajo la protección de la inmunidad diplomática.
El expediente habla de aviones privados, comunicaciones directas con embajadas, reuniones oficiales y gestiones encubiertas, donde el crimen organizado se movía con estatus diplomático y acceso privilegiado. No se trató solo de tráfico de mercancías ilegales, sino de corrupción institucionalizada con fachada de Estado.
La acusación construye un retrato demoledor: un régimen criminal operando con aliados regionales, mientras distintos gobiernos optaron por mirar hacia otro lado o, en el peor de los casos, cobrar su parte del silencio.
El proceso judicial contra Maduro apenas comienza, pero sus efectos ya se sienten. Las pruebas que salgan a la luz no solo comprometen a Venezuela, sino que amenazan con exponer responsabilidades políticas de alto nivel en varios países, incluido México, tanto de gobiernos actuales como de administraciones pasadas.
⚖️🔥 Más de uno en estos momentos está temblando con este expediente judicial donde menciona a México decenas de veces, no es coincidencia: es evidencia. El caso Maduro no solo juzga a un régimen, pone bajo la lupa a toda una red continental donde el poder y el crimen caminaron de la mano. Y esta historia, apenas está empezando.